NEEDHAM, Massachusetts — Mike Minogue ganó el debate de WCVB frente a la gobernadora Maura Healey, quien no tuvo respuestas sobre los temas que más les importan a las familias de Massachusetts: la auditoría estatal, los precios disparados de la energía y un costo de vida aplastante. Los votantes querían soluciones. Lo que recibieron fue una gobernadora incapaz de defender su propio historial.
Minogue dejó claro que Healey y los políticos de siempre se quedaron sin ideas y sin excusas. Bajo su mandato, las familias están ahogadas por costos altísimos, impuestos castigadores, escasez de vivienda, resultados académicos en caída, facturas de energía infladas, pensiones estatales sin fondos suficientes y un gasto público sin precedentes. En el escenario del debate, la respuesta de Healey fue esquivar, desviar la culpa y confiar en que los votantes no le pasarían la cuenta.
En educación, Minogue le reclamó a Healey por negarse a sumar a Massachusetts al crédito fiscal federal de becas, al que treinta estados ya se han inscrito. Hasta el consejo editorial de The Boston Globe le pidió que aceptara esos fondos. Ella sigue negándose, dejando dinero sobre la mesa mientras los resultados de los estudiantes se quedan cortos. Minogue dijo que está poniendo la política partidista por encima de los hijos de familias trabajadoras, y que son esos niños los que pagan el precio. Massachusetts no puede darse el lujo de una gobernadora que le da la espalda a la ayuda para sus niños.
Minogue también apuntó contra la cultura de Beacon Hill, donde los que siempre han mandado llevan décadas al control del estado bajo un sistema de un solo partido que no funciona. Señaló el palacio de justicia de Springfield, de 2 mil millones de dólares, como ejemplo de manual de los contratos amañados que se reparten entre conocidos mientras los contribuyentes pagan la cuenta. Minogue se comprometió a poner primero a la gente de Massachusetts —en la auditoría y en todo lo demás— por encima de la política partidista.
El debate, dijo Minogue, dejó clara la decisión: más control de un solo partido y un historial que nadie puede defender, o un gobernador de otro tipo, que trabaje para la gente de Massachusetts.